Radiografía ósea (radiografía)

Los rayos X o radiografías de los huesos usan una dosis muy pequeña de  
radiación ionizante para producir imágenes de cada hueso del cuerpo. Se  
usa comúnmente para diagnosticar huesos fracturados o dislocación de  
articulaciones. Las radiografías óseas son la manera más rápida y fácil  
para que su médico vea y evalúe las fracturas óseas, las lesiones y las  
anomalías en las articulaciones.

Esta prueba requiere poca o ninguna preparación especial. Hable con su  
médico y el técnico si hay alguna posibilidad de que esté embarazada.  
Deje las joyas en casa y use ropa suelta y cómoda. Se le puede pedir que  
se ponga una bata durante el examen.

Algunos de los usos comunes del procedimiento
Una radiografía de hueso se usa para:

diagnosticar huesos fracturados o dislocación de una articulación.
demostrar el alineamiento y la estabilización correcta de los fragmentos  
óseos después del tratamiento de una fractura.
guiar la cirugía ortopédica, como reparación / fusión espinal, reemplazo  
articular y reducción de la fractura.
busque lesiones, infecciones, signos de artritis, crecimientos anormales  
de huesos o cambios en los huesos observados en condiciones  
metabólicas.
ayudar a detectar y diagnosticar el cáncer de hueso
localizar objetos extraños en los tejidos blandos que rodean los huesos  
o en los huesos.

¿Cómo debo prepararme?
La mayoría de las radiografías óseas no requieren preparación especial.

Es posible que se le solicite que se quite algunas prendas y use una bata  
durante el examen. También se le puede pedir que se quite joyas,  
dentaduras postizas removibles, anteojos y cualquier objeto de metal o  
ropa que pueda interferir con las imágenes de rayos X.

Las mujeres siempre deben informar a su médico y al tecnólogo de rayos  
X si existe la posibilidad de un embarazo. Muchas pruebas de imágenes  
no se realizan durante el embarazo porque la radiación puede ser  
peligrosa para el feto. En caso de que sea necesario el examen de rayos  
X, se tomarán precauciones para minimizar la exposición del bebé a la  
radiación. Consulte la página de Seguridad para obtener más  
información sobre el embarazo y los rayos X.

La forma en que se ve el equipo
El equipo generalmente utilizado para radiografías óseas consiste en un  
tubo de rayos X suspendido sobre una mesa sobre la que yace el  
paciente. Un cajón debajo de la mesa contiene la película de rayos X o la  
placa de registro de imágenes. A veces, la radiografía se toma con el  
paciente de pie, como en los casos de radiografías de la rodilla.

Una máquina portátil de rayos X es un dispositivo compacto que se  
puede llevar a la persona del hospital o la enfermera de la sala de  
emergencias. El tubo de rayos X se conecta a un brazo flexible que se  
extiende sobre la persona, mientras que un portador de película de  
rayos X o placa de registro de imagen se encuentra debajo de la persona.